sábado, 3 de abril de 2010

EL PRI NO ES DE DERECHA, CENTRO O IZQUIERDA

¡EL PRI, NO ES DE DERECHA, CENTRO O IZQUIERDA!


El PRI, originalmente, antes que Adolfo Zaldívar y su cáfila de “colorines” se apropiaran de la colectividad, no era un partido de CENTRO, ni era ni pretendía ser el CLAROSCURO del espectro político chileno. El PARTIDO REGIONALISTA DE LOS INDEPENDIENTES era un partido TRANSVERSAL que había superado los esquemas tradicionales de DERECHA, CENTRO E IZQUIERDA, cuyo propósito fundacional estaba orientado a un GRAN MOVIMIENTO NACIONAL Y POPULAR de convergencia sin exclusiones - de ahí provienen las diferentes vertientes con que la colectividad se fue alimentando -, principio unificador que lo condujo al inesperado triunfo en las elecciones municipales de octubre de 2008 y que sigue plenamente vigente en las diversas organizaciones REGIONALISTAS que se están re-articulando frente a la fracasada incursión del “adolfismo” que, con malas artes, pretendió imponer el proyecto personal del ex senador, causa fundamental del rotundo fracaso experimentado en las parlamentarias del 2009, y del éxodo paulatino y progresivo de los regionalistas históricos y de los “colorines” defraudados de su líder.

La entrevista de EL MERCURIO, que se transcribe a continuación, prueba, fehacientemente, que el PRI dejó de ser un partido REGIONALISTA para transformarse en una colectividad instrumental, autoritaria y sin participación, al servicio de los intereses de Adolfo Zaldívar, arrastrando consigo las mismas malas prácticas devenidas en su partido de origen. Prueba, también, que el ex senador NO ENTENDIÓ NADA DEL REGIONALISMO Y SU PROYECTO, puesto que sigue anquilosado en las mismas MONSERGAS añejas y demagógicas, cuyo único norte, ajeno a toda coherencia y consecuencia, es congraciarse con el oficialismo para obtener una cuota de poder personal en el nuevo gobierno.

EL MERCURIO

(Sábado 03.Abril.2010)

La cercana relación de Adolfo Zaldívar y el Gobierno:
"Hay que entregarle facultades extraordinarias al Presidente"

El ex senador pide una ley que permita a Piñera ejercer el "control político del Congreso" por un año, para enfrentar la crisis originada por el terremoto.

MARIELA HERRERA M.

Al menos en tres oportunidades, en dos semanas, se han reunido en La Moneda Adolfo Zaldívar y el Presidente Piñera.

La última cita, que no fue pública, se realizó el jueves pasado en la mañana. En la oportunidad, el Mandatario y el presidente del PRI abordaron las implicancias sobre el otorgamiento de facultades extraordinarias -para enfrentar la catástrofe- que le planteó el partido del "colorín" a Piñera y avanzaron en las conversaciones sobre cuál será el cargo que asumirá Zaldívar en la administración. El ex DC ya descartó el ofrecimiento de la embajada en Argentina y prefiere no comentar su eventual designación como presidente del BancoEstado.

-¿Su apoyo implica incondicionalidad?

"No se trata de eso. Yo estaba dispuesto a colaborar con una actitud positiva, pero después de la tragedia del terremoto siento que es una obligación hacerlo. Si iniciar un gobierno cuesta, imagina con esto que ha pasado ¡Esto es como si Chile hubiera perdido una guerra!".

-¿Y el Presidente le pidió que colaborara con él?

"Yo tengo una relación de años con él. Lo fui a felicitar a los dos días que ganó. Allí él me agradeció y me invitó a conversar, pero por ciertas razones no alcanzamos a hacerlo. Luego coincidimos en la playa, donde tuvimos una conversación un poco apurada. Le dije 'estoy abierto', y él me dijo 'fantástico'. ¡Y quedamos de conversar el día sábado del terremoto! Mientras, yo seguí con mi posición de colaborar. Porque acá no sólo hay que levantar casas, puentes y hospitales sino que, además, hay que ayudar a la clase media tras el mazazo que recibió con el terremoto. Por eso planteamos que hay que entregar al Presidente facultades extraordinarias".

-¿En qué consisten concretamente?

"Nuestra Constitución establece que el Presidente puede pedir facultades extraordinarias cuando existen problemas extraordinarios. Tiene que haber una ley, por cierto, pero esa ley va encaminada a que pueda superar la crisis. Sería por un año y con el control político del Congreso. Además, los decretos con fuerza de ley que dictara tendrían el control de la Contraloría. ¡Hay que entregárselas al Presidente!

Yo veo al Presidente con mucho coraje, con un esfuerzo personal, pero necesita una institucionalidad detrás de él. Por eso considero positiva, también, la propuesta de los senadores Camilo Escalona, Ricardo Lagos Weber e Ignacio Walker, que plantean crear una agencia para la reconstrucción".

-¿Cuáles serían, en su opinión, las nuevas facultades?

"Entre ellas, dar créditos, a través del BancoEstado, para los pequeños empresarios que perdieron todo y que el Estado sea la garantía. O subsidios para la Cámara de la Construcción para que construya viviendas. Lo que debe hacer el Presidente es ir una sola vez al Parlamento y que les diga a los parlamentarios la ayuda que necesita la gente. Yo les pido a todos los partidos políticos que se abran a esto. Y le pido al Gobierno que su plan contemple ideas como éstas".

-¿Usted colaborará desde un cargo? ¿Le ofrecieron una embajada y la rechazó?

"Para mí sería un honor ser embajador de Chile, pero entiendo que mi lugar está acá. Y así se lo hice saber, y él me entendió".

-¿Pero le planteó otro cargo desde donde usted pueda aportar?

"Hemos tenido un par de conversaciones y espero que tengamos otra más".

-¿La presidencia de BancoEstado?

"No quisiera comentar... esas son decisiones del Presidente".

-¿Comparte la idea de subir los impuestos a las grandes empresas?

"El tema tributario siempre se puede estudiar. Yo fui, por ejemplo, el autor, junto con Andrés Allamand y Pablo Longueira, de un proyecto de ley que decía que las medianas y microempresas no pagaran impuestos sobre las utilidades devengadas".

-Con su amigo Carlos Larraín, presidente de RN, han sostenido conversaciones para institucionalizar una figura nueva los partidos de centro, ¿en qué va eso?

"Tengo una amistad de muchos años con Carlos, lo aprecio mucho y le ha hecho muy bien a la política. Nosotros, el PRI, hemos abierto un espacio para recuperar el centro político. Centro que nos disputa la centroderecha con opciones audaces como la de Longueira y la UDI como un "partido popular". No me niego a hablar sobre esto, pero cada cual desde su posición.

La UDI y RN desde la centroderecha, y nosotros desde el centro. Yo no voy a entrar a la Coalición por el Cambio como lo hizo ChilePrimero. A nosotros, que nos respeten donde estamos. Tenemos dos diputados, ¡pero que son bastante importantes!".

-¿Descarta estar con RN bajo un mismo paraguas que abarque este centro político?

"Nosotros vamos a trabajar en actitud propositiva con el Gobierno. Si en el trabajo se pueden mostrar convergencias, ningún problema. Pero claramente no vamos a renunciar a ser el centro. Puede darse puntos de encuentro, he tenido conversaciones con Carlos Larraín en ese sentido, con Andrés Allamand, con Pablo Longueira. También nos interesan los radicales, creo que ellos son una fuerza política importante. Esto no es estático".

''Lo que debe hacer el Presidente es ir una sola vez al Parlamento y que les diga a los parlamentarios la ayuda que
necesita la gente. Yo les pido a todos los partidos políticos que se abran a esto".

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